Arrendar a largo plazo vs arrendar a corto plazo: ¿Qué es mejor?

Arrendar a largo plazo vs arrendar a corto plazo

Arrendar a largo plazo vs arrendar a corto plazo ¿Qué es lo más conveniente para ti?

La duración del contrato está entre las decisiones más importantes a la hora de arrendar tu inmueble. Ya que de esto dependen otros factores, trámites y tareas específicas que debes considerar como arrendador.

Si tienes experiencia en el tema, ya tendrás una idea clara de lo que se trata, pero no te confíes. Pues, no es solo decidir si arriendas por un par de meses, un semestre o todo un año. Hay algunos factores que tener presente en cada caso.

Así que continúa leyendo, conoce las ventajas de cada modalidad y aclara cualquier duda con esta breve post.

Ventajas de arrendar a largo plazo

Arrendar a largo plazo significa que el contrato tendrá una duración mayor a los 6 meses. Se acostumbra también que no exceda de 1 año.

Esto no implica que tu inquilino deba marcharse al término del acuerdo, a menos que así lo decidas. Pero si, que estás en la libertad de actualizar el canon y otras condiciones de arriendo. Para entonces dar inicio a un nuevo contrato, con la misma persona u otra.

Lo cierto, es que si decides arrendar a largo plazo disfrutarás de interesantes ventajas operativas y económicas como:

1. Ingresos mes a mes

arrendar a largo plazo - ingresos

Una vez cerrado el acuerdo, solo debes esperar el pago mensual de tu canon de arrendamiento. Bien sea por cuenta propia o si decides arrendar por inmobiliaria.

Al tener un contrato a largo plazo, te aseguras ingresos mensuales mientras dure el arriendo. Con esto puedes administrar mejor tus finanzas, invertir o contar con un dinero extra para divertirte.

2. Trabajarás menos

Olvídate por un tiempo de promocionar tu inmueble, entrevistar candidatos, preparar el contrato, el seguro y todos los trámites. Este tipo de contratos disminuye la carga de trabajo operativo.

Al mismo tiempo, el mantenimiento de tu inmueble estará a cargo del inquilino. No más limpieza hasta que termine el contrato.

3. Despreocúpate del pago de servicios públicos

pago de servicios

Una de las características del arriendo a largo plazo, es que el inquilino es el encargado y responsable de pagar los servicios públicos. Despreocúpate, pero no te olvides de revisar cada cierto tiempo que todo esté al día.

A menos que se trate de alguna opción de coliving o arriendo compartido con el arrendador. Pues, es el inquilino quien los usará y administrará según su conveniencia.

4. Menos gastos a largo plazo

Limpiar y disponer de un inmueble para el arriendo genera ciertos gastos. Al preferir las opciones de arrendar a largo plazo, no solo te ahorras el trabajo de hacerlo cada mes, también evitarás invertir tanto dinero.

Esta ventaja es realmente valiosa cuando tu inmueble está ubicado en otra ciudad o en una región que no visites con frecuencia.

5. Más tranquilidad

Arrendar a largo plazo - tranquilidad

Si todo sale como está previsto, arrendar a largo plazo significa menos trabajo e ingresos seguros. Si además  consigues una relación de confianza con tu inquilino, esto solo podrá generar más tranquilidad para ti.

Ventajas de arrendar a corto plazo

Si buscas ganar dinero con tu propiedad en Colombia, debes aprovechar las nuevas oportunidades del sector inmobiliario.

Una alternativa práctica es el arriendo a corto plazo. La mejor manera de comenzar y ganar experiencia, sin comprometerte por un largo periodo de tiempo.

Para arrendar a corto plazo, la duración del contrato no debe superar los 4 meses. Puedes pactar con tu inquilino por unos pocos días, semanas o un par de meses.

Eso implica organizarte para cambiar de inquilino con frecuencia, elaborar el contrato y preparar todo cada vez. Pero sin duda trae consigo algunas ventajas interesantes.

1. Mejores ingresos

Al tratarse de un corto periodo de tiempo, lo común es que el canon de arrendamiento sea un poco más alto que al arrendar a largo plazo.

Aunque se deben respetar las regulaciones de la Ley 820 de 2003, se toma en consideración el trabajo operativo que hace el arrendador para poner su inmueble en condiciones. Así como los arreglos y servicios adicionales que solicite el inquilino.

Además, un inquilino a corto plazo toma en cuenta las comodidades por encima del precio. Después de todo, solo estará poco tiempo y desea pasarlo de lo mejor.

2. Mayor limpieza y mantenimiento

Limpieza y mantenimiento

Tener un flujo constante de inquilinos te obliga a revisar con mayor frecuencia el estado de tu inmueble. Así, es poco probable que se acumulen averías o se pasen por alto labores de mantenimiento menores.

El apartamento, casa, oficina o cuarto que tengas en alquiler permanecerá limpio y en perfecto estado. A la espera del próximo cliente o para ti, si decides usarlo en algún momento.

3. Reajusta los precios cada poco tiempo

En cada contrato rigen condiciones distintas. Esto incluye el valor del canon de arriendo, duración, si permites el arriendo con mascotas y los servicios disponibles para los inquilinos.

De este modo si consideras que en tus primeras experiencias de arriendo a corto plazo las cuentas no te favorecieron, puedes ajustar el precio o modificar las condiciones.

4. Arriendo amoblado

Arriendo amoblado a corto plazo

Arrendar a corto plazo implica, la mayoría de las veces, incluir el mobiliario. Pues, muy pocos están dispuestos a organizar una mudanza para quedarse solo un par de meses.

En la modalidad de arriendo a corto plazo puedes ganar dinero con tu propiedad, sin necesidad de mover tus muebles.

Eso si, procura que estos sean funcionales, fluyan como parte de la  decoración y estén en las mejores condiciones.

Conclusiones

Escoger alguna de estas alternativas dependerá del tiempo que dispongas y las condiciones que más te convengan. Si tienes poca experiencia, lo ideal es comenzar a arrendar a corto plazo. Las opciones de arriendo a corto y mediano plazo como VICO son una oportunidad.

Por otro lado, si tienes la necesidad o surge una buena oportunidad de arrendar a largo plazo, evalúa las condiciones con cuidado. Resuelve las dudas con el inquilino y déjalas por escrito en su contrato.

Ambas opciones ofrecen ventajas, y obviamente algunas desventajas. Pero siempre reportan interesantes beneficios operativos y económicos.

Solo debes evaluar las ventajas de arrendar a largo plazo vs arrendar a corto plazo y decidir cuál es la ideal alternativa para maximizar tus ganancias.

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